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[COLUMNA] La amarga sonrisa

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07 de abril 2018/SANTIAGO. Durante el partido válido por octava fecha del Campeonato Scotiabank entre Universidad de Chile y Curicó Unido, disputado en el estadio Nacional. FOTO: GABRIEL SILVA/MCU.CL

Suena poético el soñar una sonrisa durante el último suspiro, porque deja la sensación de haber tenido una gran existencia y que no quedan tareas pendientes antes del paso final. Es igualmente confortable sentir que Curicó jugó un buen partido ante Universidad de Chile y centrarse en culpar al arbitraje por una derrota que se vendió lo más cara posible, pero que terminó siendo derrota  al fin y al cabo.

La banda sangre en líneas generales realizó un partido correcto ante el puntero del torneo, pero existe la obligación de sacudirse el apasionamiento de esa tarde de sábado para tratar de comprender lo sucedido y no ir al inconducente camino de centrar la culpa en el que viste de negro.

El técnico Marcoleta, apostó por Gabriel Vargas como tercer delantero y omitió el puntero derecho abierto que nos tenía acostumbrado. Digo apostó, porque no resultó la idea. Jean Beausejour fue un problema sin solución durante todo el partido, donde “coca” Díaz pero principalmente  Ormazábal en la segunda etapa, fue sobrepasado de manera pasmosa ante un quizás nervioso debut, en un terreno particularmente hostil.

El estético desempeño nos lleva a una pregunta ya repetida en el transición?. Buen juego o buscar el resultado?. Algo válido cuando se suman 7 unidades y se está a un punto del descenso directo.

La columna del equipo ya esta aceitada  (D.Diaz, Godoy, Zuñiga, Cortés, Blanco y Quiroga) y Curicó presenta un juego bien estructurado que revela la idea de tener claro lo que se busca. Las interrogantes ahora quedan en los actores con lo que debe ejecutar esa escena, ya que a la falta de un puntero derecho punzante y  los laterales correctos, hay que buscar el compañero que a Quiroga le pena en su soledad heroica y donde Ricky Blanco, es el único que pareciera venir a su rescate.

Puede ser buen momento para ver en cancha a Cavaleri tras una única oportunidad obtenida en el torneo, o saber si Opazo captó el mensaje y es alternativa tras estar fuera de varias citaciones.

El triunfo ante Antofagasta es una obligación, porque sino, ni siquiera el buen trato de balón servirá para volver a esbozar una sonrisa.

Gerardo Gómez, periodista curicano.

 

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