[COLUMNA] La unidad del todo

Publicado el 23 Abril de 2018

Curicó Unido lleva al menos tres fechas donde es víctima y victimario de todo lo que le sucede en la cancha, afuera como en la tabla de puntajes. Acierta de forma brillante, se equivoca de manera imperdonable y sufre las consecuencias de decisiones imparciales dictadas por jueces mediocres.

En éstas mismas columnas repetimos lo poco aconsejable que es centrar la mirada en el arbitraje, pero lo vivido ante O’Higgins, es el desastre de Rancagua para César Deischler. Dos penales inexistentes y tarjetas no mostradas para los locales que no hacen más que ensalzar un empate con sabor a drama.  Tema del que ya debería tomar nota la dirigencia y llevarlo a la ANFP, justo antes de enfrentar a un rival que habitualmente, tiene el placer de verse beneficiado  por el que lleva el silbato.

Lo anterior no debe esconder que de todas formas Curicó pudo alzarse con la victoria, de no ser por las decisiones del técnico Luis Marcoleta, que realizó cambios que no funcionaron y no supo hacer lo que antes era su especialidad:  Defender un resultado.

No había empate sin el codazo innecesario a 25 metros del arco que realizó el Tato Silva, quien ya nos acostumbra a hacer tres buenas por una mala. No es menos cierto, que sus compañeros pudieron colaborar en esa defensa en bloque que había que hacer de tres puntos, que eran de oro.

Punto aparte para el quiebre interno que se nota en el plantel y donde el cuerpo técnico como dicta la receta, intentó culpar a la prensa para salir del paso. Nada peor, ya que es evidente que cuando dos titulares pasan directo a la tribuna, hay algo más que una decisión técnica como fundamento.

Pero no todo es malo, las familias se pelean, los matrimonios se distancian, pero vuelven a reconciliarse en pos de un objetivo. El amor, los hijos o en este caso, la camiseta.

Marcoleta tiene una gran oportunidad de mantener ese nivel de juego que sigue siendo prometedor y reincorporar a los que se salieron del camino y pusieron en riesgo el proyecto a largo plazo. Lo anterior permite pensar que nuevamente Vargas es candidato a la oncena y Godoy con Espinoza al menos, dos bancas de lujo para enfrentar a Colo Colo.

Diego Díaz es quizás el único con la fiereza y velocidad necesaria para opacar a Rivero y Daniel Franco ayer demostró que pese a su falta de velocidad, tiene toda esa viveza en el cuerpo adquirida en el fútbol de Uruguay.

Párrafo aparte para la dupla de Quiroga y Blanco, quienes ponen de cabeza a las defensas rivales y que reclaman además de Gauna por la Izquierda, que se encuentre el adecuado para ayudarlos por la otra banda.

“La unidad del todo” es la clave para el desarrollo de una sociedad o un proyecto tan hermoso como el de Curicó. Será esa unidad la que nos puede permitir esta semana tener el once ideal, una banca bien equilibrada y juntos a los que asistiremos a la Granja, salir por un triunfo inesperado ante Colo Colo. En la tribuna tendremos desde el primer minuto que presionar como nunca al cuerpo de árbitros, quienes deben captar el mensaje y dejar de perjudicar al que se ve más pequeño y frágil, pero que en su casa, ruge más fuerte que ninguno.

Gerardo Gómez, periodista curicano.

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