[COLUMNA] La unidad, más sólida que el acero

Publicado el 28 Noviembre de 2017

Potenciar tus cualidades y ocultar tus debilidades es una frase acuñada por el técnico Luis Marcoleta y la noche del sábado y por fin, cuajó eso en la cancha y con un resultado favorable. Un partido casi perfecto desde lo táctico y con todo merecimiento se quedó con el triunfo ante Huachipato, lo que deja la chance de la permanencia más cerca que lo que se podía ver hace solo un par de fechas.

El cuadro albirrojo asume al parecer su exasperante ineficacia frente al arco y se puso a machacar a un rival que fue doblando las piernas con el pasar de los minutos y que veía como su estrella, Yeferson Soteldo, sucumbía ante un perfecto Raimundo Rebolledo y de una marca escalonada que lo hacía llegar debilitado a los metros finales.

Godoy se mostró superlativo al anticipar y salir jugando en varias ocasiones con un timing como en sus mejores momentos y Bechtholdt logró mantener simple lo simple y dejar de lado sus tentadoras faltas innecesarias dentro y fuera del área. Los laterales funcionaron en ofensiva y defensiva y ambos Rebolledo, merecen aplauso.

Cortés podría ser elegido el mejor de la cancha sin duda, pero en su puesto no se luce tanto pese a que fue el señor del tiempo que se complementó con un lento, pero claro en visión de campo como Sebastián Zúñiga.

J.L. Silva como en toda su carrera y pese a tener talento, nunca cuaja del todo y el ritmo de la cancha pareciera que siempre va demasiado rápido para él, por lo que sólo por tramos pudo alimentar a los incansables Nicolás Gauna, Gary Tello y Alfredo Ábalos. Un trío que aportó en labores ofensivas, pese a que no logran marcar, pero que apoyó de forma notoria a cubrir la salida acerera.

Párrafo aparte merece la vergonzosa actitud de unos mal llamados “barristas” que maltrataron a otros hinchas que se sentaron con sus familias en la recién inaugurada tribuna Andes. “Marginales” debe aclarar si respalda o condenan éstas actitudes y que capacidad de control poseen sobre un par de matones que olvidaron que Curicó es de todos, que los protagonistas no son ellos y que existe más de una forma de serle fiel a un equipo que llevamos impregnado en el corazón.

No es más fiel quien más salta en el tablón, son igual de fieles los que en ese mismo tablón desde hace décadas ponen allí una manta, un termo, una radio o un cojín.

GG, periodista curicano.

Comenta