[COLUMNA] Me van a perdonar

Publicado el 13 Mayo de 2018

Cada columna que escribí fue un aporte desinteresado  para ayudar al debate y la discusión sobre el club que amamos, por lo que con profesionalismo tuve el cuidado de redactar estas líneas al día siguiente de cada juego y así, dar una mirada más fría a lo ocurrido. En ésta oportunidad, me van a perdonar,  la irresponsabilidad de considerar pertinente hacer lo contrario, ya que una vez visto el juego ante Everton; el peor equipo del torneo hasta aquí; es momento de decir ciertas cosas.

El cuadro del Vitamina Sánchez, era el más predecible, con problemas de creación, tambaleante en sus convicciones  y una defensa derechamente, mala. Pese a eso Curicó Unido salió timorato a ver que salía, manteniendo un orden defensivo que se refleja en las miserables tres llegadas a portería en 95 minutos: Dos remates de calidad de Ricky Blanco y una aproximación de Cavalleri y Quiroga.

La verdad es que el discurso del buen juego, el equilibrio y el error puntual me pudre ya oírlo y el 28% de rendimiento cuando van 13 fechas, el que aún no seamos capaces de recitar de memoria la oncena titular, ni por qué jugadores como Diego Díaz o Godoy desaparecen de la lista, no me lo aguanto.

Me van a perdonar, por no detenerme a pensar con mayor frialdad y valorar el  punto de visita obtenido colgados del travesaño, porque tras el velo de la expulsión y el penal no cobrado, siento que se esconde algo más. La mala lectura desde la banca cuando Curicó comenzó a ser bombardeado a centros al área durante todo el segundo tiempo y nunca mostró ni un atisbo de reacción.

Perdónenme la irresponsabilidad de no entender aún que no sepamos cuál es el sub 20 titular, ni que rol desempeñan Briceño, Reynero o Yashir Pinto en este plantel. Digo rol, porque Pinto por ejemplo, con  12 minutos en cancha, ni siquiera ha tenido  la chance de equivocarse.

Curicó cosecha 11 de 39 puntos y pese a que todos los clubes que lo rodean tienen a sus DT fuera o en la cornisa, nosotros seguimos soñando con el inicio de una racha, culpando al árbitro por el penal no cobrado, o el infortunio de turno. (Maza a todo esto, perjudicaste a Curicó y eso ocasionó que Quiroga perdiera los estribos).

¿El plantel creerá aún en el proceso? ¿No nos estamos perdiendo jugadores de calidad que están quedando fuera de las convocatorias sin explicaciones entendibles para socios e hinchas? ¿Porqué deberían empezar a resultar las cosas ahora si eso no ocurrió en 13 fechas?.

Los jugadores en su mayoría están afortunadamente  a la altura de la demanda, lo que muestra que los ingredientes pueden estar para hacer algo bueno, pero el chef hoy como ante Antofagasta, se quedó mirando mientras la olla se rebalsaba.

A la vuelta de la esquina está el receso. Puede ser el momento ideal para imponer metas o tener un plan B que permita no estar recordando en diciembre, los puntos ridículos que se fueron de las manos y por los que ahora daríamos la vida por volverlos a tener .

Gerardo Gómez, periodista Curicano.

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